Redacción. Pensar en una Navidad fit, de entrada, suena a cohibición. Sin embargo, no tiene por qué ser así. Para las personas es fácil dejarse llevar por todo lo que supone esta celebración: comida, alcohol, fiesta y reuniones familiares. Es una apretada agenda que puede dejar por fuera la rutina de ejercicios.
Además, muchos hacen de la Navidad una época de descanso y vacaciones y abandonan sus actividades para retomarlas en enero. Lo cierto es que esto resulta ser un autoengaño. Cuando de ejercicio se trata, quienes están empezando en el mundo fit saben que la voluntad aún flaquea.
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Consejos para mantenerte saludable y fit esta navidad
Comer un poco antes de salir de casa
Si tienes una invitación en casa de tus padres, amigos o compañeros de trabajo y sabes que habrá bastante comida, lo mejor es ingerir un bocado suave antes de salir. De esta forma no le harás un desplante a los anfitriones, pero tampoco te verás tentado a comerte todo lo que te sirvan.
Mantén la hidratación
Tomar agua es muy importante; antes, durante y después del entrenamiento. Así lo han establecido diferentes estudios. Además, beber agua nos ayuda a calmar la sensación de saciedad, a mejorar la digestión y contribuir al buen tránsito intestinal.

Permítete algunos antojos
Claro que debes aprender a decir “no”, pero puedes moderarlo. Hay algunas comidas que son únicas en Navidad y, pese a que las puedas preparar cualquier otro día, no sabrán igual. Así que elige algunas de esas preparaciones para deleitarte con ellas en Navidad.
Evita los excesos
Para vivir una Navidad Fit es muy necesario evitar los excesos. No se trata de dejar de probar cosas ricas o de realizar ejercicio todo el tiempo, pero sí se debe controlar la ingesta excesiva.
Esta recomendación no solo aplica para las personas que realizan entrenamiento físico, sino que debería ser para todos.
Toma con moderación
No beber alcohol en Navidad es casi imposible. Los licores más comunes son el vino, el champagne y el whisky, entre otros. La idea no es dejar de tomarnos una copita cuando consideremos que lo amerita, sino hacerlo con mucha moderación.

Realiza ejercicio antes y después si vas a comerte un gran plato de comida
Aunque tengas establecidos tus tiempos de entrenamiento (solo en la mañana, en la tarde o en la noche), si vas a comerte un plato navideño de aquellos que incluyen grasas, carbohidratos y azúcares en uno solo y que, además, es de gran tamaño, lo mejor es que realices ejercicio antes y después de comerlo.
Claro, no es que sueltes el plato e inmediatamente entrenes. Lo ideal es que dejes pasar un par de horas para hacer una buena digestión. Lo que sí puedes hacer, si quedaste muy lleno, es salir a caminar un poco. No te quedes sentado o dormido.
No incumplas tu entrenamiento de fuerza
Por el alto consumo de grasas que se presenta en esta temporada, las personas suelen concentrar su tiempo en hacer cardio. Sin embargo, el entrenamiento de fuerza ayuda, además de quemar grasa localizada, a mantener el tono muscular. Así que procura combinar el cardio con las rutinas de fuerza.