ESTADOS UNIDOS. Un fotógrafo quiso dar a conocer la elección de la última comida de los reclusos que son condenados a muerte. Por lo tanto, mostró desde los platos más lujosos a uno que representa su propia vida.

Ted Bundy: 43 años; Florida; violación, necrofilia, evasión, más de 35 asesinatos; silla eléctrica; rechazó una comida “especial”. Por lo tanto, le fue dada la tradicional última comida prevista por la cárcel: carne, huevos, papas fritas, tostadas con manteca y mermelada, leche.
El fotógrafo Henry Hargreaves ganó el los últimos años una importante reputación por sus llamativas imágenes que hacen reflexionar sobre los alimentos.
Entre sus proyectos más recientes está «No Seconds», en el que recrea y retrata las últimas comidas de los detenidos condenados a muerte en las cárceles estadounidenses.
La idea se le ocurrió en 2011, luego de que Texas aboliera la posibilidad para los presos de elegir; como si fuera un último deseo, un plato con su comida favorita. Junto con cada foto se detallan las razones de la condena y el plato pedido por cada preso.
Ángel Nieves Díaz: 55 años; Florida; asesinato, secuestro, robo; inyección letal. Rechazó la comida especial, se le ofreció la de la cárcel, pero rechazó también esa.
Timothy McVeigh: 33 años; Indiana; 168 homicidios; inyección letal. Helado de menta con chips de chocolate.
John Wayne Gacy: 52 años; Illinois; violación, 33 homicidios; inyección letal. Pidió: 12 camarones fritos, un balde de pollo frito de KFC (había sido gerente de tres locales de Kentucky Fried Chicken), papas fritas y fresas.
Stephen Anderson: 49 años; California; robo, agresión, evasión, 7 homicidios; inyección letal. Pidió: 2 tostadas con queso, cereales con leche, maíz, torta de durazno, helado con chocolate y rábanos.
El fotógrafo pidió a las autoridades carcelarias poder fotografiar los últimos almuerzos y cenas de algunos presos antes de ser ejecutados, pero no obtuvo el permiso.
Ante la negativa decidió entonces buscar información sobre las últimas comidas de los sentenciados; incluidos algunos famosos, como Sacco y Vanzetti, recrearlas y luego fotografiarlas.
El resultado fue un proyecto en constante desarrollo, que en los últimos años fue publicado en varios sitios en todo el mundo.
Ronnie Lee Gardner: 49 años; Utah; robo, 2 homicidios; pelotón de ejecución. Pidió: cola de langosta, bife, torta de manzana, helado de vainilla. Comió mirando la trilogía de ‘El señor de los anillos’.
Allen Lee “Tiny” Davus: 54 años; Florida; robo, 3 homicidios. Pidió: cola de langosta, papas fritas, camarones fritos, pan con ajo, almejas fritas, y para beber, A&W Root Beer.
Teresa Lewis: 41 años; Virginia; homicidio, conspiración y robo; inyección letal. Pidió: pollo frito, arvejas y manteca, torta de manzana, y para beber, Dr. Pepper.
Ferdinando Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti; 36 y 39 años; Massachussets; 2 homicidios; Silla eléctrica. Pidieron: sopa, carne, pan tostado, bebieron té.
Ronnie Threadgill: 40 años; Texas; homicidio, inyección letal. Texas abolió la última comida en 2011. Por lo tanto, comió el mismo plato de los presos de su sección: pan tostado, puré de papas con tuco, verduras, arvejas dulces, té, agua.
ÚLTIMA COMIDA: UNA ACEITUNA
En una entrevista con CBS, Hargreaves contó que los platos que lo impactaron más fueron los de Ricky Ray Rector y Victor Feguer.
Rector, quien tenía una grave enfermedad mental, pidió un pedazo de torta de nueces pecan, pero no la terminó porque quería «guardarla para más tarde».
Ricky Ray Rector: 42 años; Arkansas; 2 homicidios; inyección letal. Pidió: carne, pollo frito, torta de pecan, y para beber, Kool-Aid a la cereza.
Víctor Feguer: 28 años, Iowa; secuestro y asesinato; ahorcado; aceituna con carozo.
Fuente: Infobae