TEGUCIGALPA, HONDURAS. El consumidor hondureño tiene pocas esperanzas de encontrar estabilidad en los precios de los productos derivados de la harina de trigo, partiendo del hecho que este sector es uno de los que presenta uno de los más altos grados de concentración, siendo Molino Harinero de Sula, propiedad de la familia Goldstein, la empresa que más ejerce ese dominio.
Así lo refleja el “Estudio Sectorial sobre el Mercado de Harinas de Honduras”, realizado por la Comisión para la Defensa de la Promoción de la Competencia (CDPC).
Aunque el estudio data de años atrás, cobra relevancia cuando los panaderos advierten de un nuevo trancazo a los precios por parte de los harineros.

A esta advertencia se suma la denuncia de las asociaciones defensoras de consumidores que dicen que la industria ya había aplicado dos trancazos en 2021.
Estos groseros y reiterados aumentos tienen un efecto en los precios de todos los productos derivados como el pan, básico en la dieta del hondureño.
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Mercado con alto grado de concentración
“Respecto al mercado de harina, de trigo, a priori puede expresarse que el mismo presenta un alto grado de concentración”, dice el documento de la CDPC. Esa concentración se refleja en el hecho que “está compuesto por apenas tres empresas”, añade.
De acuerdo con el estudio, en el análisis de la competencia es importante determinar si hay empresas en posición de dominio dentro del mercado.
Cuando una empresa o grupo de empresas ostentan suficiente poder económico, impiden la competencia efectiva, dice el documento.

Para conceptualizar esta situación, la legislación de Honduras utiliza el término “Participación notable del mercado”. Es la “capacidad de acción unilateral de un agente para actuar en el mercado de manera con independencia de las acciones de los clientes o competidores”.
El análisis del poder de mercado permite identificar si hay empresas con capacidad de perjudicar el funcionamiento del mercado de harina de trigo del país, agrega el análisis de la CDPC.
Aunque ocupar una posición dominante no es inaceptable, es el abuso de esa posición de dominio lo que no es permitido, advierte. Eso es así porque lleva a prácticas restrictivas de la competencia, explica.

Empresas dominantes imponen precios
Las empresas en posición de dominio (como es el caso de Molino Harinero Sula, de la familia Goldstein) puede actuar imponiendo precios de compra y venta exagerados, dice el estudio.
Además, agrega que las empresas dominantes pueden conceder ventajas discriminatorias a algunos clientes con el fin de controlar su comportamiento.
La investigación de la CDPC señala que el principal determinante de la existencia una posición de dominio es el nivel de concentración del mercado. De acuerdo con la teoría, la concentración del mercado se da en función del número de empresas que actúan en él y de sus cuotas.

El estudio de la CDPC incluyó datos de entre 2003 y 2008. En ese tiempo, el sector caminaba a desconcentrarse, alcanzando su nivel mínimo en 2007. Pero para 2008, el mercado volvió a concentrarse.
Dicha concentración se debe a una recuperación del mercado perdido por parte de la empresa Molino Harinero Sula, de la familia Goldstein, que al 2008 era la responsable del 62 por ciento de las ventas de harina en el país, se lee en el estudio.
El documento presenta justificaciones a la posición de dominio que ejerce Molino Harinero Sula, de la familia Goldstein, en el mercado. No obstante, dice que esos argumentos no eliminan ni compensan el alto grado de concentración del mercado.
Por tanto, el estudio concluye que la estructura del mercado de producción de la harina de trigo, no es la idónea para que opere en competencia.

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